|
Página 1 de 5 Como es bien sabido por todo el que tenga uno, los motores Ibertren no se encuentran entre los mejores que se han fabricado. En el caso que nos ocupa, el motor necesitaba una sustitución completa. Además, se deseaba convertir la locomotora a formato digital. Y ya que nos poníamos, quisimos poner tomas de corriente adicionales, puesto que las dos tomas por lado de Ibertren, ambas en el mismo bogie, se quedan muy cortas y la locomotora se para en el primer corazón largo o pedacito de vía sucia. Puestos a pedir, también quisimos poner luces. En algún momento al principio del proyecto, decidimos que la vida era demasiado sencilla y nuestra inventiva muy potente, por lo que acordamos dotarla de un volante de inercia. Y, habiendo tenido un día creativo, pensamos que no estaría de más retocar el aspecto exterior. Con todo esto, nos armamos de tiempo y de buena herramienta y podemos decir que logramos nuestro objetivo y nos lo pasamos bien entretanto. Sin haber tenido que hacer nada demasiado complicado, la locomotora anda ahora como nunca: pasa por encima de los desvíos y cruces sin hacer la menor señal de detenerse, el volante de inercia le aporta una suavidad de marcha excepcional y el aspecto es mejor que el que tenía nueva. Por supuesto, el decodificador digital hace que maniobrarla sea una maravilla; más sobre esto un poco más adelante. El motor La parte más compleja de la transformación ha sido, sin duda, la sustitución del motor. Para ello, hemos seleccionado un motor lo más parecido posible en forma al original de Ibertren. Sin embargo, como la mera sustitución del motor Ibertren por uno similar era demasiado sencilla, decidimos complicarnos la vida instalando un volante de inercia para mejorar aún más el comportamiento de la locomotora. Empezamos por la selección del motor. Debía caber en el vano del antiguo sin modificar demasiado el chasis, por supuesto debía ser mejor que el Ibertren y además debía tener un eje que permitiera acoplar el sinfin de origen. Todas estas características las cumplía un motor de la gama Mashima, modelo MH-1220. Este motor, además, nos permitió poner un volante de inercia en el lado opuesto al sinfín. Esto, hay que decir, fue a costa de realizar bastante trabajo de vaciado de chasis. Para la sustitución del motor, es necesario llevar a cabo las siguientes tareas: - Desmontar el motor Ibertren.
- Desmontar el sinfin del motor.
- Rebajar el chasis de la locomotora para que quepan el motor y el volante.
- Recortar el eje del motor nuevo.
- Montar el sinfin en el motor nuevo.
- Montar el volante de inercia.
- Rebajar el chasis de la locomotora para que quepan el motor y el volante.
- Dotar al motor de un soporte de chapa para sujetarlo al chasis.
- Soldar, atornillar, engrasar y probar.

|