El encendedor de la caldera Jolly-Mec Caldea

Como si no tuviera ya bastante trabajo en casa, un buen día el elemento de ignición de la caldera decidió declararse en huelga. No recomiendo la experiencia. No es que sea espantoso, solamente horriblemente incómodo. La cosa pasa de encender la calefacción y el agua caliente con un botón en un panel que hace “pi”, y que puede pulsar un niño si hace falta, a liarse a soplete y/o parafina con los brazos metidos hasta los hombros en el hogar de la caldera, cada vez que se quiera encender. O sea, todos los días.

En fin. Desmontado el elemento calefactor (cuatro tornillos en total y desdoblar una lengüeta), aprecio dos cosas:

  1. Que es un Rica referencia 706F.3.2270.184, de 300W a 230V.
  2. Que el hilo está roto por en medio.

Así que, pragmatismo por delante, voy a intentar recomponer el chisme.

El hilo calefactor roto tiene la desagradable propiedad de no admitir la soldadura, ni con fundente. La primera, en la frente. Seguro que si caliento más lo sueldo, pero corro el riesgo de fundir el hilo y dejarlo más allá de toda posibilidad de reparación.

Así que opté por la técnica del abuelo: Limpiar bien los dos extremos rascando con el filo de una navaja de taller, liarlos bien entre ellos, y por buena medida cubrirlos con un termorretráctil.

¿Es una ñapa? Sí.

Hilo reparado. Funciona como nuevo.

¿Funciona? Sí.

Prueba superada. Coste total de los materiales: Céntimos. La mano de obra: No tiene precio.

Punto de estilo: Meter la unión en un canutillo de latón y achucharlo, y todo esto dentro del termorretráctil. Pero no tenía a mano un canutillo adecuado, y tenía ganas de acabar el invento ya…

Los enganches Bachmann de escala IIm (“large scale” o “G”)

Algo debí sospechar cuando observé que, ya en la caja de iniciación, vienen varios de recambio.

Los enganches de lazo y gancho de escala grande universales son de lazo y gancho. El gancho se mantiene en posición horizontal merced a un muelle que Bachmann, y también LGB, hacen del mismo material plástico que el propio gancho. Esta construcción es barata. Pero solo para ellos; en la tienda cuestan una fortuna, de 4 a 10 euros, cuando fabricarlos debe estarles saliendo por un puñado de céntimos.

Fastidiándome mucho que me vendan un producto cutre y me lo cobren como bueno, he decidido no comprar ninguno de estos enganches. Pero mientras me decido a cambiarlos todos por unos Kadee o algo así, y tras largas noches sin dormir, he ingeniado una forma sencilla y barata de reparar los enganches cuyos muelles se parten.

Consiste la cosa en eliminar, primero, el muelle original sacando el tornillo que lo sujeta. Con el enganche desmontado, se puede proceder a lastrar la parte trasera con cualquier cosa que haya a mano; el g

Enganche reparado. El gancho está en posición inferior porque la locomotora está tumbada en esta foto.

ancho sube, entonces, por la palanca sobre la articulación. Yo he usado un par de trocitos de hierro, pegados con pegamento de contacto -para qué más- y pintados de negro -qué menos-. No obstaculizan el movimiento del gancho, son una solución prácticamente irrompible, y en mis pruebas (nada científicas), lo he encontrado perfectamente fiable.

Puede que algún día los cambie por unos enganches de garra o de gancho y tensor; pero, entretanto…